Cosas que ya te dije - 1
El dolor quieto de los maniquís jubilados
empujando el lúpulo nocturno de la sangre
en la garganta.
Arboledas de tanatorios, que aún huelen
a las meadas de las últimas mariposas borrachas,
buscando el punto de fuga en mi corazón.
Y sé que debo obligarme a permanecer
en el ángulo ciego de tu mirada
de pequeña nebulosa infinita,
como un rumor de melancolía rota y reciente
desaguando en las alcantarillas astronómicas de mis ganas.
Manufacturar sueños declinando la noche
entre insomnios desgastados de tanto uso.
Cosas que ya te dije - 2
Mis ojos balanceándose como un recién ahorcado por entre la gente...
Buscando la gran poesía andaluza de tus rasgos.
Otro día será.
(Pero no será este día).
Y toda la ciudad parece convertirse
en instalaciones del matadero municipal
y rebusco en las papeleras de camino a casa
algo con lo que envolver 350 gramos de corazón fresco.
Sé que mis trucos no sirven.
No tengo la magia necesaria
para que aparezca el arcoíris de noche.
Aún habiendo llovido...
Y el viaje de vuelta a mí mismo lo haré en servicio público.
Cerrar paréntesis.
Cosas que ya te dije - 3
Y escribo como si hubiera algo más entre nosotros...
Algo más que no sea este infinito océano de tiempo que nos separa, que te sitúa en la otra orilla de la noche, inalcanzable, cartografiando, quizá, madrugadas con la saliva reciente de un primer beso o inventariando, aún, topónimos en singladura epidérmica de un cuerpo hace tiempo conocido...
Porque sé que nunca habrá una saja hecha con nuestros nombres en la tierna carne del día y que nunca llegará el amor (y tendrá tus ojos).
Cosas que ya te dije - 4
Un mapa de la soledad en Berlín, hecho de lluvia pequeña y comienzos de novelas de ciencia ficción.
Caminando tu nombre desde Koschstrasse a Lobeckstrasse (inhalo, exhalo y cuento hasta tres como me enseñaste).
Entre tanto:
la vergüenza que sigue con un brazo desencajado sin encontrar redención.
Los ejercicios rituales del amor entrenando en los guardamanos de las escaleras de emergencia de los hostales como un silencio administrativo cicatrizando en una boca de riego.
El tríptico interior pasado a limpio como Gran Fuga en Si Mayor Op 133 desenvolviendo imprudentemente las formas del verbo amar en tercera persona.
El manual de atardeceres para ladrones reincidentes escondido en la cosa esa para hacer cubitos de hielo.
Mis nervios colgando como luces de navidad, constelaciones desgastadas por el uso en los pasos de peatones que conducen a la otra orilla.
La primavera invertebrada en el vientre de la tarde fría asomándose desde la ventana de un tercer piso para contemplar las huellas de los pasos que no darás.
El léxico de las manzanas en el mostrador del servicio técnico oficial levitando antiguas cafeterías donde nunca estaremos.
Tu olor cosido en la sombra brevísima de mi sintaxis que se aleja en un vagón del metro mientras los que le acurrucan los ojos a las estatuas se van transformando inmediatamente en depositarios de la vidriosa luz municipal.
Y me recuerdo que ya sólo me queda una muerte y que sé que querría que fuera pasando contigo.
Cosas que ya te dije - 5
Deletrear ausencia deshojando las horas
en un reloj viejo y cansado.
El engranaje de los días en huelga indefinida
y sin servicios mínimos.
Y en la cabeza:
PEQUEÑA Y TONTA CANCIÓN INFANTIL
(Si mayor)
da más que la solfa de maricón
mire domar esta risa rasa
Mis ganas y yo esperando oir el rumor de olas que son tus pasos.
Cosas que ya te dije - 6
Declino bulerías de raíz subjuntiva
Sentir cosas por ti es un acto reflejo
Mirarse al espejo y ver tu rostro
Cosas que ya te dije - 7
El desorden cercano, tal vez, desatado de ortografía y soledad.
Neurosis ontológica proyectada en ángulo obtuso hacia el desván deconstruido de la costumbre.
Un abandonar el lenguaje defensivo.
Exponerme a los pliegues decorativos de las horas muertas sin la luz coagulada de tus ojos.
Mapear con palabras los circuitos cardiacos de un amor pollito, osezno, cigoñino...
Cuando desescombre de palabras lo que siento hacia ti, ¿qué quedará?
Cosas que aún no te dije - 1
Rojo parchís y tu imagen bajo los párpados
La tecla ñ del teclado no para de preguntar por ti...
Todos mis ribosomas alfabetean morsemente a coro tu nombre.
Mi médico de cabecera dice que es compresión de nervios y me ha recetado antiinflamatorios. No me los he tomado porque lo único que tengo inflamado son las ganas. Al insistir me ha mandado al cardiólogo. Me ha hecho un electrocardiograma y la pantalla repetía:
punto espacio raya punto raya espacio punto punto espacio raya punto raya... 59 veces por minuto!!!
Cosas que no taché (Conferencia FGL) - 1
Si me empuja con sus labios no quiero bostezo poético sino que la hermosa criatura lírica que comprende su corazón sin arquitectura de terrible cielo me embriague en errante infancia de pequeño ejército de avenidas con sonrisas de mañanas donde baila la inocencia de sus ojos de protesta
Protesta por esta triste cara que tiembla torpemente si su dulce ausencia mana de un tumulto de sombra donde un niño antiguo fotografía silencio
Son pequeñitas canciones de otoño insignificante este diminuto dolor que enreda mi romántica testadurez
El mecanismo de hombre prudente que me olvida si me mira
Cádiz pasea por mi isla
Cosas que aún no te dije - 2
Los amaneceres derramados en el cenicero, en el gesto de escribir con el cigarro tu nombre en el aire pesado de la noche...
(¿Cuántos monstruos nos disputamos tu sueño?).
Tu nombre como sombra de mis pensamientos.
Tu nombre que coloniza mi cabecita.
Porque todas las palabras me conducen a ti.
Y ya solo tengo un tema de conversación conmigo mismo.
(Pienso tu nombre
Digo tu nombre
Juego con tu nombre
-Hay veces que hasta pienso que me oyes-
Uso tu nombre como sortilegio
Y si algo malo me pasa me digo Xxxx
y todo se hace más llevadero)
Pero el papel se seguirá presentando como funeraria... porque a todas las palabras que te escribo le crecerán crisantemos porque las enzimas de las palabras, tarde o temprano, putrefactan el texto.
Cosas que aún no te dije - 3
Estaciones de tránsito demolidas
Desertando afligidas de los nudos gordianos domésticos
Minúsculos ritos universales salpicando de
luciérnagas la herida fractal del pensamiento
La corchea hurtada al último grito del mar
De fondo
La pulsión endocrina de un náufrago...
Cosas que ya te dije - 8
1 Mi silencio tararea tu nombre
2 Como letanía
3 Cuando tu presencia desviste cualquier nostalgia
4 Tus ¡¿Qué!? después de contestar
5 Tu alegria en carne viva
6 La manera en que derramas la luz
7 Sobre el cansancio mudo del día
8 Por las costuras de la noche reciente
9 Mi corazón escotado queriendo llamar tu atención
10 Una piara de nubes huérfanas buscando
11 Tu dress code en mi retina
12 Forgeteando amaneceres posibles
13 Mi corazón de mudanza
14 El animal print en mi mortaja
15 Tu sonrisa excita mi duende
16 La eternidad de tu acento
17 Aunque esta ternura caduque
18 Hundidos tus dedos en la madrugada
19 Mientras la dulzura plagia tu mirada
20 como quién archiva conversaciones en WhatsApp
21 Si ya todo es poesía menos la poesía
22 Mi tristeza aún de cuerpo presente
23 En la calidez de todos los gestos que te conozco
24 Con manos que homenajean la primavera
25 Este error que sigue en paradero desconocido
26 Me acurruco disfrazado de a minúscula en la palabra amor
27 Hasta en los abrazos burocráticos
28 Y mis labios queriendo versarte
29 Una manera tonta de cortejarte
30 Mis epiteliales entre tus cosas
31 Como las Auroras Baleares que no conoceremos
32 Tu presencia en los costados transparentes del alba
33 Merodea el mar tu pulso de eternidad discreta
34 Y tu risa preñando de jardines andaluces a quien la escucha
35 Tu cintura que ofrece barra libre de electricidad a las estrellas moribundas
36 ¿Cuántos sueñan con atracar todos sus besos en tus labios?
37 Todos los atardeceres son afluentes de tu piel
38 En todo lo que se pudre se empadrona una esperanza
39 En tus ojos solicitan asilo mariposas huyendo de sus alas
40 El delirio dictando en francés cómo volver a ser niños
41 Mientras huye la muerte con los ojos grapados
42 Desmantelando la geografía olvidada de las charcuterías
43 Un contratenor lloviendo un Concierto para 4 de febrero en Mi menor adoptado
44 Ya no recuerdo cómo era el mundo antes de ti
45 Tu silueta perforando el vacío magnético de los ignotos astros
46 Y a cada haiku, tarde o temprano, le llevará crisantemos tu olvido
47 Desabrochando la noche con mis labios vestidos de sombra
48 Supurando madrugadas coaguladas que no volveré a robar
Cosas que no te dije - 4
Le temps remet chaque baiser à sa place, et je commence à comprendre que je ne sentirai jamais le poids de tes lèvres.
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